El 11 de marzo de 2004 una serie de explosiones casi simultáneas golpeó la red de cercanías de Madrid en hora punta. Los atentados causaron 191 muertos y miles de heridos, uno de los ataques yihadistas más letales en Europa.
Investigadores y tribunales españoles atribuyeron la operación a una célula islamista inspirada por Al Qaeda. Tuvo consecuencias políticas inmediatas en España y aceleró la cooperación europea en antiterrorismo, seguridad del transporte e intercambio de inteligencia.
Esta ficha documenta el ataque como un crimen terrorista de víctimas masivas contra civiles, con fuentes centradas en fallos judiciales y cobertura fiable.