Investigaciones de Human Rights Watch documentaron que cohetes Grad de 122 mm no guiados disparados por fuerzas gubernamentales ucranianas mataron al menos 16 civiles e hirieron a muchos otros en áreas controladas por insurgentes de Donetsk entre el 12 y el 21 de julio de 2014. Los cohetes Grad, lanzados desde sistemas de lanzacohetes múltiples con un alcance de 1,5-20 km e imprecisión de hasta 336x160 metros, se consideran armas indiscriminadas cuando se usan en áreas pobladas. Cráteres de impacto, restos de cohetes y direcciones de ataque se alineaban con posiciones de las fuerzas ucranianas cerca de las líneas del frente. Incidentes clave incluyen: 21 de julio - cohetes cerca de la estación de tren de Donetsk, 3 civiles muertos; 19 de julio - cinco cohetes en el distrito Kuibyshivskyi al oeste de Donetsk, al menos 4 civiles heridos; 12 de julio - distrito Petrovskyi, 7 civiles muertos incluyendo una familia de cuatro; 12 de julio - pueblo de Maryinka, 6 civiles muertos y 15 heridos. El uso de armas tan imprecisas en áreas densamente pobladas viola las leyes de guerra que prohíben ataques indiscriminados y aquellos que causan daño civil excesivo en relación con la ventaja militar. Tales actos pueden constituir crímenes de guerra si son intencionales o temerarios.