El 22 de noviembre de 2017, el TPIY/ICTY condenó a Ratko Mladić—comandante en tiempos de guerra del Ejército de la Republika Srpska—por múltiples cargos, incluido genocidio (Srebrenica), crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, imponiéndole cadena perpetua.

La sentencia se apoyó en años de trabajo probatorio: documentación militar, testimonios de supervivientes, comunicaciones interceptadas y hallazgos forenses de investigaciones de fosas comunes. También reforzó la doctrina de responsabilidad de mando y la rendición de cuentas por tácticas de asedio y terror contra civiles.

Esta ficha recoge el resultado del tribunal y su importancia en el registro de rendición de cuentas en los Balcanes.