El 7 de octubre de 2020, un tribunal de Atenas condenó a figuras clave del movimiento de extrema derecha Amanecer Dorado, al considerar que su dirección había dirigido una organización criminal vinculada a agresiones y delitos de odio.

El fallo se ha interpretado como un caso emblemático para afrontar la violencia política organizada mediante el derecho penal ordinario y el proceso judicial, con relevancia para otras democracias europeas ante movimientos extremistas.