El 30 de noviembre de 2005 los líderes de la UE adoptan la Estrategia antiterrorista de la UE, basada en cuatro objetivos: Prevenir, Proteger, Perseguir y Responder.
La estrategia se convierte en el marco de referencia para coordinar la acción de la UE: intercambio de información, protección de infraestructuras críticas y cooperación policial y judicial entre Estados miembros.
Contexto: tras los atentados de Madrid (2004) y Londres (2005), aumenta la presión para coordinar mejor las medidas nacionales a nivel europeo.