En marzo de 2015, tras las conclusiones del Consejo Europeo, el Servicio Europeo de Acción Exterior creó la East StratCom Task Force para hacer frente a las campañas de desinformación rusas.
El grupo se convirtió en el núcleo de los esfuerzos de la UE para detectar, analizar y visibilizar la manipulación informativa dirigida contra la UE y su vecindad.