El 30 de julio de 2020 el Consejo impone las primeras sanciones del marco cibernético de la UE contra personas y entidades responsables o implicadas en ciberataques significativos.

La decisión hace operativo el régimen de 2019 y señala el uso de instrumentos de la PESC para disuadir operaciones cibernéticas dentro de la postura frente a amenazas híbridas.